"De pronto sintió como si toda su vida hubiera sido una especie de sueño y se preguntaba si quien lo soñó, lo habría disfrutado."
-Douglas Adams
Canción para escuchar mientras lees
Si estás leyendo esto es porque tu primer maratón está próximo o estás por prepararte para uno, yo solo he corrido 6, así que no pretendo dar la guía definitiva de consejos y técnicas, eso debió hacerlo tu entrenador, nutriólogo y párroco (pastor, sacerdote, líder de secta, etc.) favorito.
Pero esencialmente es mi espacio y mientras no incumpla las reglas de Google puedo publicar lo que quiera.
Los últimos meses he seguido a un grupo de corredores que se prepara para participar en el Maratón Lala en su edición 2016, tres de ellos como debutantes, es un privilegio ver de cerca como se van desarrollando para afrontar el reto, esta publicación es para ellos y cualquiera que necesita palabras previas a su gran día (por gran día I mean correr un maratón, no casarse, titularse o tener hijos [osea si es grande también, pero no es el contexto del blog]).
Los 42.195 kilómetros de un maratón son apenas 0.00331148956 del diámetro del planeta tierra, visto así no es tanto, pero desde que te decides a hacerlo le sigue un gran proceso de adaptación que no es para nada fácil, de ser fácil no se llamaría maratón, se llamaría como mi ex...
Hay un precio por pagar y este aumenta proporcionalmente al tamaño del objetivo, para un maratón debes comer mejor, dormir mas, sacrificar tiempos personales y de familia, los viernes y sábados ya no son de fiesta porque sabes que toca fondo, el alcohol no es tan buena idea, el cigarro ni se diga y lo sabes, para este punto ya tuviste reclamos de tu familia, pareja, tu perro e incluso de ti mismo, pero te has sobre-puesto a todo ello, porque sabes lo que quieres y no permitirás que nada te lo arrebate.
Ya a dos semanas seguro pasaste las distancias mas largas, esos 28-35 kilómetros que te llevaron a conocerte de forma mas profunda, tu cuerpo no es el mismo cuando estás fresco por la mañana que luego de 3 horas corriendo bajo el sol, quizá te sentiste frustrado y llegaste a pensar "No, si así me siento ahora ese día no podré" pero inconscientemente sabes que si tienes energía para quejarte, tienes energía para seguir. Aprendiste lo que debes y no debes hacer, que llevar y que no, ya no eres el mismo de hace unos meses, antes al menor signo de cansancio te detenías, ahora negocias con tu cuerpo para que continúe, ya sabes como cuidarte y no cometes los mismos errores de no beber agua, o no comer durante la carrera, te has perfeccionado como corredor (aunque aún puedes mejorar) y esa disciplina y determinación es algo que te acompaña en todo lo que hagas, si ya la tenías aumenta, si no la tenías ahora es parte de ti.
Así que ve, párate en esa línea de salida con la convicción de que estás preparado, honra con tu esfuerzo a todos los que hicieron posible que estés ahí, tu familia, tus amigos, tu equipo y tú mismo.
¿Estás loco por intentarlo?
-Si.
¿Será fácil?
-Puede que si, puede que no.
¿Me voy a cansar?
-Yo creo que si.
¿Dolerá?
-Quizá, pero no todo dolor es significativo, aveces solo duele y ya.
Pero al final, ¿Vale la pena todo esto?
-Si, cada terrible y hermoso segundo de esto.
Éxito amigos y quien sea quien seas que estés leyendo esto previo a tu maratón.
-Fernando Muñoz
