"A veces tienes que ir hasta lo más alto para entender cuán pequeño eres"
-Felix Baumgartner (antes de saltar desde la estratosfera).
Hay días buenos y días malos, tristemente no siempre en ese orden; aveces los malos hacen equipo, se quedan un buen rato, te hacen pasar un mal tiempo pero ni modo, ya estás en esta vida y no queda para donde hacerse.
Precisamente estaba atrapado en ese bloque de malos días (¿meses?) no siempre todo es malo, pero son cosas que me sobrepasan y la única forma que me sé para resolverlo es tomar los tenis y desaparecer un rato (si alguien conoce una más fácil que me avise).
No necesité la alarma, ahora hasta dormir es difícil y la falta de sueño marcó mi hora de salida, a las 5 a.m. estoy en camino al cerro que por alguna razón es mi lugar número 1 para escapar de todo/todos, el familiar camino de piedras da la bienvenida hasta llegar al mirador, ahí es la recompensa de ver toda la ciudad a lo lejos, no sé cuantas veces ya he visto como amanece y anochece desde aquí, otras simplemente paso sin detenerme, siempre al cuidado del cronómetro, pero hoy hay algo diferente.
Sentado en la barda del mirador, con el sonido del aire como única compañía, veo al horizonte, al montón de luces pequeñas que cubren la ciudad y ahí está, igual y no en esta misma ciudad, pero a lo lejos, está todo lo que me importa, lo que quiero, lo que odio, la gente que me importa, a quienes preferiría no haber conocido, amigos que son como familia, familia que no so ni amigos, la chica que me gusta, lugares donde he sido inmensamente feliz, y otros que preferiría olvidar; cosas que desde aquí se ven tan insignificantes, pero al mismo tiempo quitan el sueño.
Supongo que la conclusión de esta entrada es "no te asustes, y sigue" o algo así, quizá luego entienda que pasó allá arriba y termine por explicarlo con palabras.
“No piensen en la introversión como algo que necesita ser curado.”
― Susan Cain.
Algunos somos diferentes, ni menos, ni más, sólo diferentes y está bien; mientras haya mas información sobre algo, siempre sera mas fácil de comprender.
Mito 1: A los introvertidos no les gusta hablar. Simplemente no hablamos a menos que haya algo que decir. Odiamos las charlas pequeñas. Haz que un introvertido hable de algo que le gusta y no se callarán por horas... días quizás. Mito 2: Los introvertidos son tímidos. Lo que necesitamos es una razón para interactuar, no lo hacemos sólo porque sí. Si quieres hablar con un introvertido solo hazlo, no te preocupes por ser cortés. Mito 3: Los introvertidos son groseros. Solo queremos que todos sean reales y honestos. Desafortunadamente, esto no es aceptado en la mayoría de las situaciones, así que los introvertidos pueden sentirse presionados para encajar lo cual puede ser agotador. Mito 4: No les agrada la gente. Si un introvertido te considera su amigo, probablemente tengas su lealtad de por vida, una vez que tienes su respeto ya estás dentro. Mito 5: No les gusta salir en público. Aprendemos muy rápido de las experiencias, como resultado, no necesitamos estar tanto tiempo fuera para "entenderlo" y ya estamos listos para ir a casa a procesarlo y recargarnos cosa que es crucial. Mito 6: Siempre quieren estar solos. Pensamos mucho, soñamos despiertos. Nos gusta tener problemas en que trabajar, resolver enigmas. Pero también podemos sentirnos enormemente solitarios si no tenemos con quien compartir nuestros descubrimientos. Mito 7: Los introvertidos son raros. Al no actuar pensando en lo que es normal o popular muchas veces desafiamos la norma sin saberlo. Mito 8: Son nerds aislados. Aveces nuestro mundo interno resulta mas interesante y estimulante, así de simple, nada personal. Mito 9: No saben como relajarse y divertirse. Claro que sabemos, solo que por lo normal es en casa, en la naturaleza o en lugares muy tranquilos, no en el bullicio de la gente y zonas concurridas (¡Qué horror!). Mito 10:Pueden convertirse en extrovertidos. No puedes reparar algo que no está dañado, así se nace y es perfecto. Merecemos el respeto y tolerancia que todo humano tiene.
"Fue una carrera muy divertida, seguro vuelvo" - Corredor de Trail
"No la vuelvo a correr" - Corredor de ruta
No exagero, son cosas reales que escuché en la línea de meta tras terminar el "Medio Maratón de Montaña Guamare Trail" una aventura de 23 kilómetros en las montañas de la ciudad de Guanajuato Capital.
Y uno hace los cálculos (ingénuamente) -pues un medio maratón son como 1:50, otros 2 kilómetros y el desnivel no creo pasar de las 3 horas.
¡Ja, inocente!
Llegamos a la salida, me encantan las carreras con pocos corredores, son mas "íntimas", casi todos los conoces y a los que no, seguro cruzas un par de palabras de ánimo, la mañana nublada anunciaba un clima excelente, el disparo de salida desata el estado de trance de correr al máximo, compitiendo en cada segundo, no contra los 5 que van delante y los 50 detrás, pero contra ti mismo para demostrarte de nuevo de lo que eres capaz.
Paisaje de la ruta (Foto por: Guamare trail y senderismo)
Las subidas eran retadoras, pero un paisaje majestuoso era la recompensa tras cada una, las bajadas de cuidado y los tramos planos casi inexistentes, -así irá la cosa. Me dije mientras reconsideraba mi objetivo de tiempo.
Tras cruzar una río seco donde la arena hacía que cada zancada costara el doble, había que subir una lateral de cerro, aquí fue donde todo se fue al caño, pues luego de subir no encontramos marcas del camino a seguir, solo huellas de quienes habían pasado, Omar con quien he corrido algunas rutas y carreras, iba a la par, entre los dos divisamos un camino conocido y que parecía la ruta correcta, así que con toda la confianza lo seguimos.
Un par de kilómetros después, llegamos a un puesto de abasto, donde la organizadora nos indicó que era el camino equivocado y teníamos dos opciones, o retornar y buscar el correcto o seguir por ahí directo a la meta pero descalificados pues no era la ruta completa, optamos por la primera, aún sabiendo el esfuerzo extra que implicaba; al volver, tomamos otro camino pensando que era el correcto, pero poco después decidimos volver al abasto, pues no se veía por donde continuar, cuando llegamos la organizadora,algo nerviosa, nos dijo que tomáramos el camino a la meta, que ya eran muchos reportes de corredores perdidos y ahora por seguridad debíamos tomar el camino a meta.
¿Que pensaron, todo felicidad a menta, no? pues yo pensé lo mismo...
-Oye Fer, esas flechas van en sentido contrario- señala Omar, -Si, pero sigue habiendo tiras amarillas, y no pasamos por aquí, así que por lo menos a meta, si llegamos- a los 10 minutos estábamos en efecto en la división de rutas de 23, 13 y 6 kilómetros, a 3 kilómetros de meta, pero por lado contrario, Omar sugiere tomar otro camino entrar a la ciudad y llegar a la meta, ya sin la ruta "oficial" pero llegando a final de cuentas, (Después de casi 4 horas vagando, todo es buena idea) para nuestra sorpresa (¿y suerte?) llegamos a un camino trazado, que decidimos seguir topamos a otro miembro de la organización que nos dice que siguen muchos corredores perdidos, pero en efecto es el camino correcto a solo 2 kilómetros para terminar.
Llegando a la meta, la sonrisa es por que META = COMIDA (Foto: Bigotón)
Ahí vamos, ya con mas ánimos, realmente perderse desmoraliza mucho, mas aún cuando no sabes que tan "culpa tuya" es, en mi mente llegábamos a meta con ya todo desmontado, mis compañeros molestos esperando y sin tiempo si quiera para descansar un poco, pero fue todo lo contrario, apenas un puñado había llegado y nos recibieron con ánimos.
La palabra clave del día fue ACTITUD, darlo todo antes de decir que no se pudo, arriesgar para poder ganar, pudiendo abandonar, decidimos arriesgar hasta que realmente no hubo opción, y esto es así en correr, en la vida, en todo.